Volver de adulto a un deporte de la juventud

Ilustración de un paisaje

Muchas personas dejaron un deporte al terminar los estudios o al empezar a trabajar, y con los años lo echan de menos. El olor del gimnasio, el sonido del balón, las risas después del partido: todo eso queda en la memoria. La buena noticia es que casi siempre hay una manera de volver, y no hace falta que sea igual que antes. Se puede retomar de otra forma, más tranquila y con otras expectativas.

Volver sin prisas

Empieza recordando qué era lo que más te gustaba. ¿El juego, la compañía, la competición, el entrenamiento? Eso te ayudará a elegir cómo volver. Pregunta a antiguos compañeros si siguen jugando, o busca en tu barrio un club o un grupo de aficionados. Muchos lugares tienen equipos de veteranos o grupos de amigos que juegan por diversión. Cuenta con sinceridad cuánto tiempo hace que no juegas y qué esperas.

No pretendas ser el mismo de tus años de juventud, ni compararte con quienes llevan siempre en ello. Lo normal es que al principio todo cueste un poco más y que los movimientos te resulten extraños. Ten paciencia y trátate con amabilidad. Lo importante es volver a disfrutar del deporte, del ambiente y de la gente. Con el tiempo, las sensaciones regresan poco a poco, y te sorprenderá lo mucho que recuerdas.

Si necesitas material, empieza con lo que tengas o pídelo prestado a alguien. No hace falta comprar nada antes de saber si el deporte vuelve a ser parte de tu vida. Muchos clubes tienen equipamiento para los recién llegados. Pregunta por partidos amistosos o entrenamientos abiertos, en los que se puede participar sin compromiso y sin presión. Así puedes probar sin que nadie espere nada de ti.

Cuando vuelvas, tómate tiempo para el ambiente. Quédate después del entrenamiento, habla con la gente y cuéntales tu historia. Es probable que otros hayan pasado por lo mismo y quieran compartir su experiencia. Si conoces a alguien que también lo dejó, invítale a acompañarte. Volver acompañado es mucho más fácil, y os podréis animar el uno al otro. Con el tiempo, quizá se convierta otra vez en una parte importante de la semana.